Álex Duvauchelle, entre los diez finalistas del Premio Planeta 2020

Álex Duvauchelle

«Di el paso porque tenía una historia preciosa para contar»

Texto: © P. Carrasco  |   Fotografías: © Jorge Djin


En esta oportunidad tenemos el inmenso honor de entrevistar a nuestro compañero de blog: Álex Duvauchelle, un escritor cuya ópera prima, la novela Espíritu Errante, ha sido recientemente designada entre las diez finalistas del célebre Premio Planeta 2020. El Planeta es el segundo premio del mundo en dotación económica —sólo por detrás del Nobel de Literatura— y cada año se presentan cientos de candidatos, incluidos escritores consagrados.


• Buenas tardes Álex y enhorabuena, lo primero, ¿cómo estás tras la noticia?

Buenas tardes y, antes que todo, muchas gracias por vuestro interés por contactarme tras el resultado obtenido por esta novela en la premiación de Planeta. Estoy muy contento, quienes amamos y disfrutamos de escribir tenemos una parte de nosotros que desea compartir lo que se escribe con los demás; escribimos para nosotros mismos, eso nos reafirma y reconforta, pero además lo hacemos para provocar emociones en otras personas y eso es muy bello.

Si encima tu trabajo es reconocido por los entendidos, por una “autoridad literaria” como lo es el jurado de este concurso, es doblemente satisfactorio.


• ¿Era la primera vez que te presentabas a un concurso literario internacional?

Sí, pues es mi primera novela. De adolescente escribí algunos relatos cortos y pequeñas piezas de teatro, siempre tuve la inquietud literaria, pero nunca me lo había tomado en serio.

Me atreví a participar en este concurso cuando me di cuenta que tenía entre manos una historia preciosa para contar; en la medida que avanzaba, en cada página se nutría y fui descubriendo que estaba frente a una obra viva que podía trascender más allá de un círculo cercano de familiares y amigos.


• ¿Te esperabas estar en el top 10? ¿Sabes cuántos manuscritos se presentaron a concurso?

No lo esperaba, te soy sincero, era muy consciente del alto nivel de autores y de obras que se presentaban cada año. Mi intención al presentarme era “mostrarme”, conseguir que quizás algún editor pudiese leer la novela y atisbar algún interés por la historia misma o por mi narrativa.

Supe que se presentaron en total 582 manuscritos para esta edición, de manera que estar entre los diez finalistas es para mí el mejor reconocimiento posible para un autor novel.


• ¿Cuándo podremos leer la obra? Estamos ansiosos…

Yo también lo estoy. He tenido un primer contacto con la Editorial Planeta, pero el proceso para llegar a concretar una publicación toma su tiempo y el peor enemigo es la ansiedad.

Si todo sigue su curso, mi mayor ilusión es publicar en España hacia finales de 2020 o comienzos de 2021.

((Actualización a febrero de 2021: el libro ya está disponible PINCHANDO AQUÍ))


• ¿Cuánto tiempo te llevó escribirla? Siendo escritor primerizo, ¿pensaste en algún momento en tirar la toalla o aplazarlo todo?

Escribirla completa y llegar a conformar un primer gran borrador, gracias a la ayuda inestimable de mi correctora editorial, me llevó poco más de un año, a lo que debo añadir otros 12 meses dedicado al trabajo de documentación. Por tratarse de una novela histórica que relata las circunstancias particulares de un periodo concreto de tiempo —en lo político, geográfico y social—, necesité leer bastante, informarme, contrastar y tener acceso a mucha documentación para ser lo más fiel posible a los hechos reales.

Debo decir que en ningún momento concebí la idea de renunciar a escribir o de aplazarla, la historia fluyó y adquirió vida propia; sí que hubo algunos pasajes en los que dudé y hasta tuve que dejarlo madurar por unos días, pero muy pronto me reencontraba con la idea y se abría una ventanilla por donde el relato volvía a emanar.


Manuscrito Espíritu Errante

• Danos una pincelada, ¿de qué trata tu novela o en qué está inspirada?

Lo primero es aportar un dato que no es muy conocido, incluso para los propios franceses, y es que en 1840 Francia decidió disputar la soberanía de Nueva Zelanda —muy seriamente— con Gran Bretaña, que por entonces tenía el control casi absoluto en Oceanía. En este contexto histórico del siglo XIX, mi tatarabuelo: Louis-Benjamin Duvauchelle y su hermano Jules-Augustin, participaron de un primer grupo de colonos franceses que, a bordo de una vieja embarcación ballenera, emprendieron el viaje de tres meses hasta una pequeña aldea llamada Akaroa, en la isla sur.

A partir de ese momento, la historia se abre y recoge las aventuras y desventuras del protagonista y de los demás personajes que van interactuando en el relato; en su desarrollo tenemos multitud de vivencias, anécdotas, amores y desamores. Es importante explicar que, a diferencia de muchas barbaries cometidas por las grandes potencias expansionistas, en el caso de Nueva Zelanda hubo cierto equilibrio de fuerzas en la convivencia; hacia 1840 los nativos maoríes que habitaban la isla, provistos de un fuerte orgullo de raza, establecieron relaciones comerciales y de intercambio muy productivas con los extranjeros. Había paz, hasta que un hecho concreto convulsionó la armonía… En fin, no quiero avanzar demasiado, solo entregar un contexto general de la historia.


¿Cómo fue el proceso de recrear el mundo y la psicología de los personajes del siglo XIX?

Es verdad que los libros, las películas o las series nos permiten visualizar bastante bien aquella época, pero en esta novela tuve que desarrollar además la capacidad de interpretar el mundo de esos años, situarme en la cabeza de los personajes y en cómo percibían el período que les tocó vivir. Esta historia nos introduce en la sociedad europea del 1800, pero no solamente habla de Francia, de España o de Gran Bretaña, sino que describe el escenario que los hermanos Duvauchelle hallaron en Nueva Zelanda, donde acabaron por fundar una bahía que hasta hoy lleva su apellido, y también hay un tramo de la novela que se desarrolla en Chile.

>> La trama es propicia para ser adaptada al cine

Sin ánimos de querer emitir un juicio de valor con los ojos del “hoy”, es preciso entender que el siglo XIX era solo de hombres, eran quienes trabajaban, participaban de la vida política y a quienes se les consideraba el motor de la sociedad; en mi relato he intentado equilibrar el papel de la mujer de ese tiempo, justipreciar el rol esencial de esa trabajadora que cultivaba los campos y también a aquella de pensamiento intelectual, de la que poco se habla, a esa mujer inquieta que participó activamente de la revolución francesa y ganó su espacio en la vida civil; también es un homenaje a la mujer maorí, heredera de una cultura sabia, milenaria y muy orgullosa de sus raíces.


• Como novela basada en una historia auténtica, ¿nos podrías dar un porcentaje ficción-hechos reales documentados?

Ufff, fijar porcentajes me resulta muy difícil. Los protagonistas, los lugares, las fechas y los hechos históricos mencionados en este libro son auténticos y se encuentran documentados; pero, es evidente que el relato se enriquece con la inclusión de algunos personajes, diálogos, sucesos y vivencias propias de la imaginación literaria.

Yo diría que la parte “auténtica” se lleva gran parte de la novela, el peso de la ficción está en la forma de narrarla y en personajes que fueron traídos al relato como un complemento imprescindible para dotarlo de cuerpo y humanidad.


• ¿Te identificas con algún personaje en especial?

Más que con uno en concreto, me identifico con ese espíritu errante que ya se describe desde el primer capítulo de la novela, cuando la madre del protagonista hace una reflexión en voz alta y nos habla de muchos pasos andados por el camino y de la huella que dejaron aquellos que nos precedieron.

Esa alegoría me pareció maravillosa y define muy bien a ese “brío” que acompaña a la decisión de partir, quienes alguna vez hemos emigrado (a otra ciudad, otro país o continente) sabemos lo que es la incomprensión del que se marcha, de las personas y las cosas que se han de dejar atrás, los sueños e ilusiones que se depositan junto con la ropa a la hora de preparar el equipaje; es una experiencia de vida muy fuerte y esta novela creo que supo recoger parte de ese sentimiento ambivalente.


• ¿Imaginas tu novela llevada al cine?

Sería un sueño. Creo que está propicia para ser llevada a una película y no lo digo por pretensión, sino porque pienso que mucha gente ama los relatos de época, las historias del siglo XIX en plena era victoriana, la sociedad europea que precedió a Napoleón, el tiempo de los grandes inventos, de la revolución industrial y de la lucha por la independencia en los países hispanoamericanos.

Además, debo decir que la historia de Espíritu Errante es bastante universal, no está concebida para gloria de un individuo en concreto, sino para el concepto de vida que él representa, nos sumerge en el alma nómada —a veces dormida, a veces inquieta— que todos llevamos dentro. Seas español, chileno, francés, inglés… hayas nacido en Vietnam o Nueva Zelanda.


• Después de este éxito, ¿continuarás escribiendo? ¿Tienes ya algún nuevo proyecto literario en el horizonte?

Sí, actualmente estoy inmerso ya en mi segunda novela. Escribir es altamente adictivo. Más adelante iré contando detalles, por ahora solo puedo anticipar que posee algunos tintes históricos y que está ambientada en la segunda mitad del siglo pasado.


• Estaremos muy atentos. Tu apellido es conocido en Chile… ¿Supone una presión extra?

Esta novela es muy personal. He querido retratar con honestidad la vida de Louis-Benjamin Duvauchelle tal y como fue; creo que como familia debemos estar orgullosos de él, este trabajo lo considero un homenaje a nuestro ancestro, pero al mismo tiempo es un tributo a millares de emigrantes cuyas vidas anónimas y acciones merecen ser contadas, porque con su arrojo y sus decisiones marcaron el devenir de todas las generaciones siguientes.


• El grandísimo actor Humberto Duvauchelle nos dejó en 2019… Lástima que no alcanzara a leer la odisea de su bisabuelo…

Tuve la ocasión de hablar con él hace muchos años… impartía clases en una escuela de teatro en Providencia (Santiago de Chile), cuando yo ni tan siquiera podía imaginar que acabaría escribiendo una novela sobre nuestro antepasado común. Me dedicó un buen rato de conversación, para mí fue tiempo suficiente para sentir su bondad y la enorme pasión por su trabajo, yo hubiese querido conocer por entonces la historia como la conozco hoy y haberle hablado de este espíritu errante que nos unía.


Álex Duvauchelle secuencia

• La primera novela de tu prima hermana, Amely Duvauchelle, también se alzó con un premio internacional de narrativa. Lo vuestro es “llegar y besar el santo”… ¿Es una cuestión genética? (risas)

Es que Al borde del Olimpo es una novela es-pec-ta-cu-lar, pero algo de eso debe haber… A veces uno oye hablar sobre la “vena artística”, cuando en determinadas familias un oficio trasciende durante varias generaciones y creo que todos los Duvauchelle tenemos cierta propensión al mundo de las artes.

No solo en Chile, por cierto, durante mi etapa de documentación para la novela descubrí dos elementos que me fascinaron especialmente: el primero, la enorme cantidad de docentes dentro de la familia por el lado francés, el padre y el abuelo de Louis-Benjamin eran maestros, lo mismo que muchos de sus parientes; en segundo lugar, me impresionó saber de un puñado de artistas en Francia que provenían también de esta misma rama: un músico célebre, poetas, escritores y hasta un actor contemporáneo: Nicolás Duvauchelle que, pese a haber nacido en París, su origen está en Amiens, región de Picardie, cuna de nuestro apellido.


• ¿Amely te ha dado algún consejo?

¡Mucho más que eso! Fue mi prima Amely quien me animó a comenzar esta novela, ella sabía que yo podía tener acceso a la información sobre nuestros ancestros aquí en Francia y alguna vez le había contado sobre mis ganas de escribir. Y así es como empezó esta aventura de escritor hace poco más de dos años, yo le enviaba los manuscritos a España, conforme acababa un capítulo, y ella oficiaba de correctora editorial, profesión que de hecho estudió en Madrid.

Gracias a sus consejos y a las ideas que intercambiamos en nuestras conversaciones, se fue estructurando la historia y la narración. Además, ella ha escrito el prólogo que acompaña a esta novela, le estoy muy agradecido por su entusiasmo y su enorme aportación; yo admiro su larga trayectoria como autora y ella valora mucho mi trabajo, nos llevamos bastante bien.


• Ella es una poeta que se lanzó a escribir prosa… ¿Te atreverías tú a escribir algún día en verso?

Siempre hay poesía cuando se escribe una historia, aunque uno no sea consciente de ello. Creo que en Espíritu Errante hay ciertos pasajes en los que me afloró cierta sensibilidad poética y me emocionó mucho constatar que a través de un relato histórico, que no era necesariamente un drama, podía ser capaz de conmoverme yo mismo y también a otras personas.

Respeto mucho el género de poesía y no me atrevería, al menos por ahora, a aventurarme en el mundo de los versos.


• Y en novela, ¿descartarías a priori algún género —negra, histórica, comedia, romance, terror, ciencia ficción…— o estás abierto a todo?

Me encantaría ser capaz de convertirme en un autor versátil y ser definido como tal, pero falta mucho para eso. Con una primera novela histórica próxima a publicarse y una segunda en camino, es muy pronto para encasillarse en un estilo; pero sí, deseo explorar.


• Aún eres joven, pero viendo lo mucho que ha gustado Espíritu Errante, ¿te arrepientes de no haber empezado a escribir novelas a los 19 o 20 años?

¡Gracias por lo de joven! (sonríe). Debo confesar que sí y no tengo miedo a utilizar el verbo “arrepentir”, creo que en la vida es imprescindible asumir aquello en lo que nos equivocamos, lo que hicimos y lo que dejamos de hacer.

Pronto cumpliré 50 años, el aprendizaje es duro y como dice el cantautor cubano Silvio Rodríguez, “el sueño se hace a mano y sin permiso, arando el porvenir con viejos bueyes”. Es importante mirar atrás de vez en cuando, aprender del pasado y avanzar. En cualquier caso, yo no hubiese podido escribir Espíritu Errante con 20 años, necesité vivir hasta hoy para conseguirlo.


• ¿Cuáles crees que son tus mayores debilidades como escritor?

A veces me acelero mucho al escribir, quiero contarlo todo y sufro cuando las ideas se empujan entre ellas en mi cabeza, sé que debo dejar fluir un poco más, reconozco que la ansiedad me puede a ratos y me tengo que aplicar bastante para organizar al final lo que quiero contar, para que se entienda y que el lector no salga perjudicado (risas).

Supongo que me falta experiencia… aunque he intentado que esto no sea necesariamente una debilidad.


• Antes has hablado sobre tus inicios, ¿qué te gustaba leer cuando eras niño y adolescente?

Nunca olvidaré mi primera lectura importante: La isla del tesoro (Robert Stevenson), era muy niño, no recuerdo qué edad tenía, pero el libro venía con muchas ilustraciones y sentí la fascinación por los relatos de aventuras; no hablo necesariamente de grandes clásicos o grandes novelas, en mi época escolar en Chile admiré la simplicidad narrativa de El vaso de leche o de Hijo de ladrón (Manuel Rojas) y de Papelucho (Marcela Paz). Cada edad tiene una lectura aconsejable y que podríamos considerar “apropiada”. Yo leí El hombre del traje marrón (Agatha Christie) con trece años, no tengo idea si era adecuada a mi edad o no, pero recuerdo que la historia me atrapó y me hice adicto al género policial durante muchos años, ya luego fui conociendo a otros autores y diversificando la lectura.

>> En Espíritu Errante, protagonistas, lugares, fechas y hechos históricos son auténticos y están documentados

Son muy pocos los libros que no me han gustado. Si me preguntas por libros favoritos, tengo demasiados —literalmente demasiados—.


• Tú vienes de Chile, viviste muchos años en España y actualmente estás afincado en Francia. Veo que tú también tienes espíritu errante…

A la luz de los hechos, esto no lo puedo negar. Quizás haya que apuntar entonces a un eterno carácter aventurero.


• ¿En qué ciudad de Chile naciste y te criaste?

Nací en Tomé, un pueblo costero al sur del país, muy cerca de Concepción. Viví allí hasta los 8 años, pero aún tengo recuerdos muy vívidos de mi niñez, rodeado de bosques; más adelante nos trasladamos a Arica, una ciudad fronteriza con el Perú, donde pasé veinte años maravillosos. Nunca olvidaré el impacto que me produjo el desierto, yo venía de una infancia entre colinas muy verdes y Arica fue para mí una visión completamente opuesta a todo lo que yo conocía hasta ese momento; pero, al mismo tiempo, sentí fascinación por lo nuevo y por todo lo que estaba viendo.

Siempre he creído que estos extremos marcaron mi paisaje de formación, pero lo digo en sentido positivo, siento que me enseñaron desde niño a adaptarme y a perder el miedo a los cambios.


• ¿Has pensado en presentar allí tu novela? ¿Está previsto algún lanzamiento en Chile?

Nada me haría más feliz. Estoy esperando a que sea publicada primero en Madrid y a que el coronavirus nos permita viajar sin problemas, recuperar algo de la normalidad perdida; si todo marcha bien, desearía ir el próximo año a Chile y poder presentarla en todos los sitios en los que deseen invitarme.

En todo caso, se me hace imprescindible incluir en el listado a Arica y Santiago, lo mismo que en la tierra de origen de todos los Duvauchelle: la VIII Región, sobre todo en Concepción y en Tomé.


Dedicatoria Álex Duvauchelle

• ¿Y en Europa?

Mi prioridad inmediata es España, espero que esta novela me permita llegar a muchos lugares del país. Sueño también con la posibilidad de que algún día Espíritu Errante trascienda de la lengua castellana y pueda ser traducido a otros idiomas, como el francés o el inglés; de hecho, al ser una trama tan universal, creo que podría interesar a otros públicos.


• Para vivir, ¿prefieres España o Francia?

Mi residencia está en Francia ahora mismo, pero mi corazón está dividido entre Chile y España a partes iguales. En ningún momento me he olvidado de mi país de origen, ahí tengo a mucha gente que sigo queriendo y con la cual intento permanecer en contacto, una cosa que valoro y agradezco de las redes sociales, que me han permitido sentirme siempre conectado.

Honestamente, me gustaría volver algún día a España e imaginar mi futuro allí, tengo a una parte de mi familia y muchos amigos, guardo un gran cariño por Madrid y Barcelona, las ciudades en las que viví.


• ¿Seguirás colaborando con hispanochilena.com de vez en cuando? (Podemos leer un relato de Álex pinchando aquí)

¡Por supuesto que sí! Espero aportar muy pronto con nuevos relatos cortos y, si me permites, quiero volver a agradecer vuestro interés por concertar esta entrevista. Aprecio mucho la promoción de los nuevos autores y también de algunos más consagrados que realizáis a través de la web; tenéis una cuota de presencia en distintas actividades literarias, sobre todo en Madrid, y un compromiso permanente con la cultura… eso es digno de destacar.


• Gracias a ti. Por último, nos gustaría que dejaras algún mensaje a nuestros seguidores y les comentes cómo pueden animarse a escribir, a dar el primer paso… Los que sienten el deseo pero no se atreven quizás por miedo a no ser leídos o a que no les salgan las ideas…

Creo que ahora me toca contestar a la pregunta más difícil (breve silencio). Quizás no me siento con la suficiente “autoridad” para dar consejos, pero sí puedo hablar de mi experiencia personal. Es verdad que en la literatura, como en cualquier otra disciplina, existen técnicas que se van aprendiendo (saber transmitir una idea, organizar el relato, redactar sin abusar de sinónimos o de palabras rebuscadas, etc), pero al mismo tiempo es un arte y hay que atreverse con la imaginación, descontaminarse de las ideas preconcebidas, del “querer gustar”.

Yo animaría a quienes están en el umbral de la duda a dar el paso… escribir es un acto natural, es decir, tiene que fluir, pero también debe haber intención. Es uno de los principios de acción válida que pregona el pensamiento humanista: pensar, sentir y actuar en una misma dirección.


Y tú, querido lector, si tienes alguna pregunta para Álex, puedes hacérsela en los comentarios. ¡Nos leemos!

30 comentarios de “Álex Duvauchelle, entre los diez finalistas del Premio Planeta 2020

  1. Alejandra Duvauchelle dice:

    Muchos éxitos Primo, esperando poder conocer un poco más de nuestros ancestros, esa interesante historia de donde venimos .
    Algún día termino el árbol, así podrás escribir de lo que pasó después 😆

    • Alex Duvauchelle dice:

      Gracias, prima, apenas la novela esté disponible avisaré… estoy seguro que la historia te va a encantar, sobre todo porque desvela todas las aventuras de nuestro tatarabuelo y explica cómo es que llegó a Chile, a miles de kilómetros de su hogar. Besos y cariños a todos por allá.

  2. Gisela Castillo Duvauchelle dice:

    Estoy muy orgullosa de ti hermano, tienes por delante un gran camino para plasmar en la escritura grandes historias. Éxito te lo mereces

  3. Laura Hurtado Coltters dice:

    Cómo olvidar «El vaso de leche» de nuestra infancia. Jajajajaja Muchas felicidades, me alegro mucho de todos tus éxitos. Tu espíritu errante te ha llevado lejos. Espero que cuando vengas a Chile también puedas reunirte con tus compañeros y amigos de infancia. Esperando ansiosa poder leer esa fascinante historia basada en hechos reales. Un abrazo!

    • Alex Duvauchelle dice:

      Siiiiiii, Laura, bellos años que tenemos en común… sin duda, para mí regresar a Arica y poder presentar la novela allá me hace mucha ilusión, pero si además podemos coincidir quienes fuimos compañeros de aquella maravillosa etapa escolar que compartimos, es doblemente significativo. Un beso, mi amiga!!!

  4. Alfonso Castro dice:

    Hola Alex… Cuanto aprendí a conocerte en esta entrevista. Ahora comprendo… Al seguir tus viajes comprendo ese espíritu errante que llevas dentro. Tengo gran curiosidad por leerte. Y cuando vengas a Arica a lanzar tu novela aquí tienes un espacio para hacerlo. Yo soy coordinador Pedagógico de las bibliotecas de mi colegio y tenemos una Asociación de coordinadores de bibliotecas de Arica y nos encantaría coordinar ese lanzamiento. Esperando pronto leer tu novela… Buena escritura y bonne continuation… Un abraxo

    • Alex Duvauchelle dice:

      Gracias, Alfonso, bellas palabras. Sin duda, tenemos que permanecer en contacto y si las circunstancias externas permiten viajar a Chile, deseo verte en Arica el próximo año y organizar alguna presentación. Agradecido de tu excelente predisposición!! Un saludo cordial y hasta muy pronto, espero…

  5. Patricia Hermosilla Duvauchelle dice:

    Felicitaciones Alex . Acá en Chile cada vez más ansiosa de leer tu novela . Es un orgullo para nuestra familia tus logros.
    Te esperamos.

    • Alex Duvauchelle dice:

      Gracias Patricia!!! Por supuesto que tenemos que coincidir allá con todos los familiares que deseen participar del lanzamiento en Chile, haré todo lo posible por hacerlo en Santiago, Concepción y Tomé. Agradezco, desde ya, el interés y el apoyo, creo que esta novela no te defraudará. Cariños!!

  6. Ros Ávila dice:

    Maravilloso…no te imaginas como me identifico con ese espiritu errante que describes… anhelo poder leerlo pronto en nuestro Chilito…..felicitaciones Alex.. un abrazo

    • Alex Duvauchelle dice:

      Gracias, Rosa… nos veremos allá el próximo año, si esto del virus nos permite volver a viajar y reencontrarnos con la gente más querida!! Un beso…

  7. Marcelo Castillo Duvauchelle dice:

    Orgulloso de ti hermano Alexie por escribir con buena pluma una novela que más allá del relato de familia, tiene un gran valor universal.
    Como seres humanos la vida errante en todos los tiempos nos ha hecho saltar por sobre nuestras propias fronteras y también nos ha ayudado a tener más conciencia más intercultural, más planetaria.
    Buenísimo el reconocimiento obtenido y buenísimo que estés ya inspirado en un proyecto literario.
    Adelante ese espíritu de escritor !!
    Un abrazo

    • Alex Duvauchelle dice:

      Gracias, mi querido hermano, fuiste uno de mis primeros lectores… un abrazote y espero que el próximo años nos podamos reencontrar por allá. Cariños a la familia!!

  8. David Sanchez Abujas dice:

    Hola Alexie, amigo mio.
    Que orgulloso me siento de tenerte como amigo.
    Siempre imaginé que estabas predestinado a hacer algo grande, algo en lo que los demas pudieramos disfrutar de tus evidentes dotes de comunicacion, orden, disciplina y perseverancia a la hora de realizar cualquier tarea que tubieras entre manos.
    Mucha suerte….. Y aquí tienes un lector fiel y amigo incondicional.

    Un fuerte abrazo a la familia y otro para ti amigo mío.

    • Álex Duvauchelle dice:

      Gracias, mi estimado David, bellas palabras… espero poder visitar Barcelona en los próximos meses. Al menos un café tendremos que hacer. Un abrazote!!

  9. Marioly Delgado dice:

    FELICITACIONES !!
    ANSIOSAAAA POR LEER «ESPÍRITU ERRANTE» Y OBVIO ESPERANDO TENER LA OPORTUNIDAD DE Q SEA FIRMADA POR SU AUTOR, SEGUIRÉ TU CONSEJO Y DEJARÉ FLUIR MIS IDEAS Y NARRACIONES.
    EN TU ENTREVISTA DICES «Q LA HISTORIA FLUYO SOLA, PERO QUE DUDASTE EN ALGUNOS HECHOS» MI PREGUNTA ES ¿ QUE PARTE DE LA HISTORIA TE HIZO DUDAR Y POR QUÉ?
    UN ABRAZO GIGANTEE!!! 😘👍

    • Álex Duvauchelle dice:

      Graciaaaaaas, Marioly, por tu mensaje y por el cariño que desvelas en tus palabras… guardo un bello recuerdo de ti y de nuestra época escolar en Arica.
      Desde que retomamos el contacto, he seguido tus publicaciones, tus comentarios y reflexiones en voz alta, que me han gustado mucho y tengo la certeza de que tienes alma de escritora, pero además creo que podrías componer relatos muy potentes, aunque no sean políticamente correctos. Te animo a intentarlo en serio, como generosamente lo hicieron conmigo hace dos años, cuando me motivaron a empezar este proyecto.
      Sobre tu pregunta, mis dudas no estaban sobre los hechos mismos que estaba narrando, sino en la manera de contarlos… de pronto me bloqueaba y sentía que no fluían las ideas. Aprendí a no forzar ni imoacientarme, a dejar la escritura uno o más días, que macerara sola… de pronto, un chispazo venía a mi cabeza (a veces incluso en mitad de la noche) y todo volvía a su cauce.
      Un beso, mi querida amiga, no perdamos este vínculo.

  10. Victor Fichelman dice:

    Alex
    Espero tener la oportunidad de leerte! Porque ya tuve la de conocerte, me alegra muchísimo que seas un hombre de letras, un creador un comunicador como alguien puso por ahí, mis felicitaciones, sin duda esta obra debe ser parte de tu «Proyecto de Vida» … como sea… recibe el reconocimiento y el afecto de un hombre que ama las letras, además de ser Profesor de Literatura

    • Alex Duvauchelle dice:

      Hola Víctor, gracias por tus palabras. Me encantaría coincidir en Santiago con ustedes, por mi página iré informando cuando la novela pueda estar disponible en Chile, por formato digital y/o en papel. Como profesor de literatura, mi interés por tu opinión y por tus apreciaciones es aún mayor. Un abrazo y hasta pronto, espero!!

  11. Marisol Gaete Ganora dice:

    Alexie, que gusto saber que pudo cumplir con su gran sueño , estuvimos como familia junto a su gran proyecto y vimos como su corazón y alma se complementaban para lograr con éxito su gran éxito es usted un gran ejemplo de que los sueños si se pueden cumplir , esperaremos su próximo libro, gracias por compartir su sabiduría, quien te quiere y admira cuñadita Tol

    • Alex Duvauchelle dice:

      Gracias Marisol!! Agradezco tu mensaje, me ha sorprendido y me ha emocionado… es verdad que ustedes estuvieron presentes durante todo mi proceso de escribir esta novela y muchas veces no pudimos compartir demasiado, cuando me encerraba tardes enteras. Un beso, Tol, el cariño es mutuo.
      🙂

  12. María Elena Duvauchelle Concha. dice:

    Mil felicitaciones . Para un escritor el Premio Planeta es muy importante ……un abrazo y ojalá algún día nos encontremos, María Elena Duvauchelle

    • Alex Duvauchelle dice:

      María Elena, para mí es muy significativo tu mensaje, considerando tu brillante carrera actoral y tu enorme aportación a la cultura y sobre todo al teatro en Chile desde hace varias décadas, junto a Humberto y Héctor. Esta novela habla de nuestro ancestro común, Louis-Benjamin Duvauchelle, y sobre todas sus vicisitudes desde su partida en 1839 desde Francia, pasando por sus años en Nueva Zelanda y hasta llegar a Chile en 1844 , donde acabó fundando esta prolífica familia.
      Si todo marcha bien y el virus nos lo permite, sueño con la posibilidad de presentar esta novela en Chile hacia el primer semestre del próximo año. Sería un honor contar con tu presencia y, por supuesto, dedicarnos el tiempo para un café, con Orietta, con Amely (que me ha manifestado su intención de viajar también) y con quienes deseen sumarse.
      Un abrazo fraterno y hasta pronto, espero!!
      Álex Duvauchelle

  13. Claudia Silva dice:

    Éxito y mucho éxito, sin duda triunfarás en cada propósito que quieras hacer. Deseo de lo mas profundo que sea el inicio de una hermosa carrera de escritor, mereces todo lo bueno alexie. Un abrazo afectuoso y mi cariño incondicional desde Chile. Éxito!!!!!

  14. Sergio Onell dice:

    Un saludo mi querido Alexie , desde Arica tierra querida y parte de tu paisaje de formación que forjó o ayudó a descubrir ese espíritu errante ….. !!! Voy por la compra de un ejemplar y recorreré las páginas de ese libro….. con la misma curiosidad con la que seguí en mis primeras lecturas ya no tan niño a el principito ….te recuerdas. De aquella anécdota ??
    Pero lo mas importante… recibe un abrazo y mi eterno afecto

  15. Ronald Ulloa Solis dice:

    Espectacular Álex, no te conozco pero sí tu apellido. Lo llevó una gran persona y casi tutor para mí: don Edgardo Duvauchelle Rodríguez, un gran hombre acá en Temuco.

    Ansioso por leer tu obra, felicitaciones, bendiciones y mucho éxito (también escribo y mi sueño es publicar algún día).

  16. Leonardo Calderon dice:

    ¡Excelente libro!
    No voy a mentir: mientras leía el libro me irritaba un poco que el narrador se desconcentrara a menudo de la historia principal, relatando los trasfondos de muchos personajes secundarios, cuyos orígenes no parecían ser tan relevantes para el desarrollo de la trama. Sin embargo, ya casi terminando la novela, me di cuenta que estos desvíos no solo ayudaban al lector a sumergirse en el rico contexto histórico planteado en la obra; si no que con estos desvíos (y aquí se me va a permitir realizar una interpretación sobre las verdaderas intenciones del autor) el escritor nos quiere proponer una tesis un poco mas desafiante. Esta es: Que a lo largo de la historia universal, se ha dejado sin voz a las vidas de muchos mas aventureros, de muchos espíritus errantes, cuyas hazañas también merecen ser contadas. 10 de 10!

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